Show simple item record

dc.contributor.author[Sin autor]
dc.date.accessioned2024-06-08T22:08:10Z
dc.date.available2024-06-08T22:08:10Z
dc.identifier204
dc.identifier.urihttps://cenidim.metamoshe.online/xmlui/handle/123456789/12318
dc.description.abstract"El estreno de anoche en el Arbeu, ha venido a enriquecer con una unidad más, el catálogo de las operetas vienesas, y los aplausos que el público tributó a los actores, pueden considerarse como el augurio de un éxito para la compañía. El vals de amor no difiere en lo original de las múltiples obras de su género que no son conocidas. Un argumento de escasas complicaciones, a veces ingenuo y a veces picaresco, algunas escenas cómicas, bailes llenos de viveza, bien ordenadas y graciosos, y como núcleo de substancia un motivo lírico de una languidez agradable, aromada de romanticismo que sirve para la expresión de un sentimiento de amor frívolo y galante. Con este aparato elemental, repite los dúos, menudean las danzas, abundan los coros, se ostenta el decorado, lucen las ricas vestimentas… y se suceden unos a otros los aplausos. Naturalmente, la reina de esta opereta fue la señora Iris. El papel que representaba requiere lo que ella tiene: discreción amable, encantadora ligereza, un aristocrático y oportuno dejo de gracia. El público, su público habitual, su viejo amigo de largos días recompensó a la actriz con un justo y ruidoso entusiasmo. Distinguiéndose también la señora Fabregat y los señores Cid, Cabello, Villarreal y Llaurado. Si fuera posible al cronista tributar un elogio extraordinario en esta nota de conjunto, lo tributaria muy especialmente a la orquesta y al director de la escena, porque una y otro pueden reclamar legítimamente una alta proporción en el triunfo de la obra. El vals de amor perdurará en el cartel del Arbeu y dará después la vuelta a toda la república. Es una opereta que se aviene admirablemente a los gustos de este tiempo, en que estamos todavía deslumbrados, o poco menos, con la novedad de la trama fácil y de la música dulzona, tranquila y pegadiza de las obras vienesas. El género ha sido arrullado al nacer por las hadas de la buena fortuna, y no desaparecerá sino cuando, falto de savia y de recursos, cede su puesto a una opereta más espiritual de tendencias artísticas más puras y de mayor amplitud para traducir los múltiples matices del alma contemporánea, lánguida princesa que gusta de todo y que de todo se fastidia."
dc.relationPrensa Musical. El Imparcial
dc.relation.ispartofseriesAbril 30, 1912, p. 7.
dc.relation.isreferencedbyCrónicas teatrales.
dc.title“El vals de amor”


Files in this item

This item appears in the following Collection(s)

Show simple item record

Producción digital a cargo de

Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical “Carlos Chávez” (Cenidim)

del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura

México, noviembre 2023

Este programa es público, ajeno a cualquier partido político. Queda prohibido el uso para fines distintos a los establecidos en el programa